Capítulo 15 "Instrucciones del Padre"

“Hijo mío, atiende a la educación paterna
y no olvides la enseñanza materna.
pues serán corona preciosa en tu cabeza,
collar alrededor de tu cuello.”
—Proverbios 1:8

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Ahora hay mucha charla sobre la disciplina y muy poca sobre entrenamiento y amor. Que método debo usar? Ciertamente, uno que funcione- uno que traiga muchos frutos! Dios dijo que todo lo que no está fundado en Su Palabra está sobre arena movediza. Como podemos discernir si el método que seguimos esta basado en la Escritura? Debemos saber lo que la Palabra de Dios dice en cuanto al amor, disciplina, y educación. Busquemos las Escrituras y busquemos la Verdad.

Parte 1

Debemos Amar a Nuestros Hijos

Debemos amar, porque Él nos amó primero. El fundamento del amor se encuentra en 1 de Juan 4:19: “Amemos, pues, nosotros, porque Dios nos amó primero.” Su ejemplo hacia nosotros es lo que debemos seguir. “Precisamente a eso habéis sido llamados: a seguir las huellas de Cristo, que padeciendo por vosotros, os dejó un modelo que imitar” (1 Pedro 2:21). Un niño no puede dar amor sin haber recibido amor primero. Cuando doy mi amor primero, entonces mi hijo aprenderá a amar. El amor motiva a la obediencia. Mientras crecemos más en amor hacia nuestro Señor, estamos motivados a vivir correctamente.

Te has preguntado alguna vez por que los hijos de padres piadosos, quienes sin duda han seguido la Palabra de Dios sobre la disciplina, se han desviado? Puede tener algo que ver con una expresión inadecuada de amor? Por supuesto que la mayoría de padres aman a sus hijos, pero acaso eso se nota en la manera en que ven a sus hijos, usan palabras amorosas, tocan amorosamente, los momentos felices que pasan con sus hijos? Cuanto tiempo pasas con tu hijo? Le dices palabras amorosas? Lo que importa es: tu hijo se siente amado?

Bendicion o maldición? En él Capítulo 12, “El Fruto del Vientre”, aprendimos de la Palabra de Dios que los hijos son bendición, aunque nuestra sociedad nos dice algo diferente. Pero que es lo que tu crees en tu corazón? No puedes darle el amor más profundo a tus hijos si piensas que los hijos son una maldición.

¿Qué dices en frente de ellos? ¿Qué dices a sus espaldas? ¿Qué dice tu actitud hacia ellos? Les dices una cosa a ellos, y otra cosa a los demás, y al mismo tiempo te da miedo pensar en más hijos? “Nada puede esperar de Dios una persona así, indecisa e inconstante en todo cuanto emprende” (Santiago 1:7-8).

Entonces qué es el amor? Se nos habla sobre el amor en los libros, películas, y redes sociales. Todo el mundo nos dice lo que ellos piensan que es el amor. Pero deberíamos ir al Autor del amor por la verdadera definición “Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue.” (1 Cor. 12:2-8). Es bastante claro que el amor es mas que un sentimiento, como se nos ha dicho. Él amor es una acción o reacción que tenemos hacia los demás. Veamos más profundamente dentro de las palabras que han sido resaltadas en la Escritura anterior.

Paciente. La paciencia es una reacción. La paciencia es definitivamente más que una necesidad cuando lidiamos con niños. Solamente tenemos que ver a los padres que vemos en público con sus hijos para ver que hay muy poca paciencia hoy en día. Si esos padres están cansados de sus hijos en público, como se comportan en privado? El siguiente versículo es una descripción perfecta para que un padre use con sus hijos: “Hermanos, también les rogamos que amonesten a los holgazanes, estimulen a los desanimados, ayuden a los débiles y sean pacientes con todos.” (1 Tes. 5:14). “Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse.” (2 de Tim. 2:24).

Amable. La amabilidad es algo que es muy útil en cuanto a criar niños. A veces, sin embargo, esto se nos olvida. “Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de enseñar y no propenso a irritarse” (2 Tim. 2:24). Debemos hablar amablemente a nuestros hijos. Al entrenarlos, es importante llamar su atención al llamar su nombre. Luego toma el tiempo de verlos a los ojos y hablarles con amabilidad. Esto no significa que estemos intentando rogarles que sean obedientes; es solamente la diferencia entre hablar gentilmente y ladrarles las órdenes.

No es celoso. Debemos estar conscientes de que él favoritismo causara celos entre hermanos. Si un hijo exhibe hábitos desfavorables, malos modales, or cosas así puede causar que favorezcas a sus hermanos. En lugar de ello, ama a tu hijo con problemas lo suficiente como para trabajar con él o ella en sus dificultades. O se te ha olvidado la discordia en la familia de Jacob causada por el favoritismo?  Resulto en ser unos celos notrios!  “Y sus hermanos estaban celosos de él, pero su padre.....” (Gen 37:11)

No actuar de manera impropia. Actuar de manera impropia se ha convertido en un lugar común en muchos de nuestros hogares, así como en público. Las “escenas” principales o los “despotricados y desvaríos” aparecen con demasiada frecuencia. Ama a tus hijos lo suficiente como para controlar tu espíritu. Luego controla el de ellos hasta que puedas enseñarles a que lo controlen ellos mismos. “Como ciudad invadida y sin murallas es el hombre que no domina su espíritu”. (Prov. 25:28).

Busca lo propio. Todos los días nos bombardean a los hombres con el ánimo de “simplemente hacerlo” y de tener “nuestra propia vida”. Hace solo unos años habríamos llamado a esa actitud “egoísta y egocéntrica”. Independientemente de la popularidad de este nuevo concepto El egoísmo solo cosechará tristeza y arrepentimientos. La Palabra de Dios dice: No hagan nada por egoísmo (rivalidad) o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo . . .” (Filp 2:3).

No es provocado. ¿Qué tan poca es tu paciencia? ¿Eres rápido para enojarte? ¿Dices casi todo en un tono muy alto? “El que es iracundo provoca contiendas; el que es paciente las apacigua.” (Prov. 15:18). “Más vale ser paciente que valiente; más vale el dominio propio que conquistar ciudades.” (Prov. 16:32). “El buen juicio hace al hombre paciente; su gloria es pasar por alto la ofensa.” (Prov. 19:11).

Debemos aprender a ser discretos cuando nos ofenden o decepcionan. A la realeza se les enseña a controlar sus emociones en público. Caballeros, cuando somos hijos de Cristo él Rey; debemos actuar como tal en la presencia de todos los demás y enseñarle a nuestros hijos a hacer lo mismo.

Todo lo soporta. Dios espera que carguemos con nuestras cargas con Su ayuda. Las cargas un padre a veces puede ser insoportable; no seas tan orgulloso como para ir hacia ÉL. “Bendito sea el Señor, que cada día lleva nuestra carga, El Dios que es nuestra salvación. Selah (Salm 68:19). “Porque es digno de elogio que, por sentido de responsabilidad delante de Dios, se soporten las penalidades, aun sufriendo injustamente.” (1 Pedro 2:19).

Todo lo cree. Seguir la Escritura cuando estamos entrenando y disciplinando a nuestros hijos requiere fe. Pero gracias a Dios, tenemos Su promesa de que no seremos decepcionados! “Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.” (Rom. 10:10). Pero la Escritura dice “Así dice la Escritura: Todo el que confíe en él no será jamás defraudado.” (Rom 10:11). Autores y  fabricantes nos dicen que seguir sus direcciones o comprar sus productos salvaran tu vida. Confía en nuestro Creador y el Autor de la fe para recibir Sus promesas!

Todo lo espera. Nuestra esperanza para nuestros hijos debe ser en Él. Mientras lo sigues en Obediencia a Su Palabra y tienes fe de que Él completara lo que ha comenzado en ti, en tu esposa, y en tus hijos—debes saber que Él lo hará. Esta es nuestra esperanza! “El futuro de los justos es halagüeño;  la esperanza de los malvados se desvanece.” (Prov. 10:28). “Así de dulce sea la sabiduría a tu alma; si das con ella, tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruida” (Prov. 24:14).

Todo lo soporta. Cuando sentimos que ya no podemos mas, Dios nos anima a agarrarnos de Él. “pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.” (Mat. 24:13). “Todo el mundo los odiará a ustedes por causa de mi nombre, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.” (Marcos 13:13).

El amor nunca falla. Esta es nuestra gran promesa: Su amor por nosotros y nuestro amor por uno al otro, en especial hacia nuestros hijos, nunca falla! “El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.” (Prov. 10:12).

Muestrales a tus hijos que los amas. “Más vale ser reprendido con franqueza que ser amado en secreto.” (Prov. 27:5).

Amor que no cambia. “¿Qué Dios hay como tú…  porque tu mayor placer es amar.” (Miqueas 7:18). Asegúrate de que tus hijos sepan que siempre los amarás.

¿Cómo puedo hacerles saber a mis hijos que los amo?

Muchos padres les dan a sus hijos posesiones materiales. Los hijos necesitan algo más. Te necesitan a ti!

Tu tiempo. La cosa más importante que le puedes dar a tu hijo es tu tiempo. Cuando nos gusta alguien o amamos a alguien, queremos pasar nuestro tiempo con esa persona. ¿En donde pasas tu tiempo? ¿Cual es el nivel de importancia que tiene tu hijo para ti? Si esperas hasta que haya tiempo para tus hijos, puede que crezcan! Te mostraran su gratitud al no tener tiempo para ti. ¿Qué puede ser más importante que tu hijo o hija? Sabemos que perdemos mucho tiempo en cosas que no van a significar nada en algunos años. Hay mucha recompensa en pasar nuestro tiempo con nuestros hijos. Es la mayor inversión que podamos hacer. Estarás invirtiendo es su futuro y en el tuyo también.

Haz contacto visual. “El Señor dice:Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir;  yo te daré consejos y velaré por ti.” (Sal. 32:8). Debemos enseñar e instruir a nuestros hijos con nuestros ojos. Pero, ¿cómo podemos hacerlo si estamos llevándolos a multitud de actividades? Incluso cuando nos quedamos a observar, muchas veces nos ponemos en charlas con otro padre en lugar de ponerle atención a nuestros hijos.

Si nuestros hijos nunca están cerca por la escuela, deportes, lecciones de música, y otras actividades, como podemos instruirlos y guiarlos? Debemos hacer tiempo para verlos a los ojos, para mostrarles nuestro amor, e instruirlos. Deben saber que son la niña de nuestros ojos! “Cuídame como a la niña de tus ojos” (Sal. 17:8). Todas las actividades que nos mantienen tan ocupados son temporales; por lo tanto, solo tienen un valor temporal. “... Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.” (2 Corin. 4:18).

Tu toque. El tacto es muy importante. Tiene poderes curativos y reconfortantes. Considera estos versiculos:

“También le llevaban niños pequeños a Jesús para que los tocara....” (Lucas 18:15).

“Empezaron a llevarle niños a Jesús para que los tocara…” (Marcos 10:13).

“Cuando llegaron a Betsaida, algunas personas le llevaron un ciego a Jesús y le rogaron que lo tocara.” (Marcos 8:22).

“Así que toda la gente procuraba tocarlo, porque de él salía poder que sanaba a todos.” (Lucas 6:19).

“―No, alguien me ha tocado —replicó Jesús—; yo sé que de mí ha salido poder.” (Lucas 8:46).

Él primer toque de tu hijo. La decisión de amamantar es importante. Es importante que tú como el esposo y padre comprendas que no es solo alimento sino que es el primer contacto de tu hijo. Las compañías de fórmulas se les requiere por ley que digan la verdad en sus anuncios que la leche materna es la mejor para el bebe. Como padres, debemos querer lo que es mejor para nuestros hijos y por ello animar, no desanimar, a nuestras esposas a amamantar. Ora para que las mujeres mayores animen a tu esposa a “amar a sus hijos” (Tito 2:4). “A las ancianas… Deben enseñar lo bueno y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos” (Tito 2:3-4). Veamos más a fondo este asunto.

Dios hizo él alimento perfecto. A los bebes les gusta estar cerca de su madre -por su leche. Nacen con este fuerte deseo. Los doctores nos dicen que es un reflejo básico y una necesidad de supervivencia. La Escritura dice, “deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación” (1 Pedro 2:2).

Debemos reconfortar? “Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.” (2 Cor. 1:3). La respuesta natural de una madre cuyo bebé está llorando es el de confortar. Los expertos van y vienen, junto con sus recomendaciones sobre cómo responder a un niño que llora. Se nos dice a que nuestros hijos deben consolarse solos, para ayudarles a convertirse en personas independientes.

Los niños se reconfortan a sí mismos al abrazar un peluche, meciéndose, chupandose los pulgares o sus dedos, o con un chupete. Los niños cuyas necesidades han sido frustradas parecen no poder “destetarse” al tiempo apropiado.  Esto causa que los que han tenido un “sustituto” de la provisión de Dios se vuelva inseguro. Estos niños están siendo amamantados más de lo necesario. Si tomas el tiempo de ver a tu alrededor, notarás que no son solo bebés chupandose los pulgares, sino niños en la escuela elemental y mayores! Esto es normal y aceptable en las escuelas de hoy! Esto debería ser una advertencia de que algo se ha desviado del plan perfecto de Dios y Su diseño. Los caminos de Dios son perfectos.

Debemos responder a su llanto o no? Le rogamos a Dios, pidiéndole que nos escuche, que nos consuele, y que nos ayude? Entonces no ignoremos los ruegos de nuestros hijos. Aunque nada funcione cuando intentas consolar a tus hijos, tu hijo puede sentir tu amor. Nosotros queremos comprensión y consuelo. “Oye, Señor, mi voz cuando a ti clamo; compadécete de mí y respóndeme.” (Sal. 27:7). “Oye mi voz… cuando a ti acudo en busca de ayuda” (Sal. 28:2). “Señor, escucha mi oración, atiende a mi clamor;  no cierres tus oídos a mi llanto.” (Sal. 39:12).

Las técnicas de educación vienen y van. A través de tu vida muchos psicólogos y “expertos” en niñez te dirán  cosas diferentes en cuanto a la crianza de los hijos. Veamos todas las cosas a la “luz” de la Escritura para ver la Verdad claramente. Entonces nos fundamentaremos en la Roca.

Disciplina con amor. También debemos expresar nuestro amor hacia nuestros hijos con disciplina con amor. “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete.” (Apoc. 3:19). Nuestros hijos necesitan nuestra disciplina para que los demás los amen también. Hemos escuchado el dicho Él es alguien a quien solo una madre puede amar. Un niño indisciplinado, y que carece de control de sí mismo y parental, se le  ha hecho un daño por parte de sus padres. Es en especial algo vergonzoso para su madre. “La vara de la disciplina imparte sabiduría,  pero el hijo malcriado avergüenza a su madre.” (Prov. 29:15). Nuestros hijos nos necesitan para que los entrenemos y que puedan volverse adultos responsables. Esto toma tiempo, paciencia, y amor. Tendrás que soportar muchas cosas, creer muchas cosas, esperar muchas cosas, y resistir muchas cosas, pero ese tipo de amor nunca falla! Hombres, no esperen que sus esposas hagan toda la correción y la disciplina de los niños cuando están en casa -tomen ustedes el liderazgo.

Son muy grandes. Nadie es muy grande para necesitar afecto o un toque gentil. Si están dentro de sus años de adolescencia, comienza con una palmada en la espalda, un apretón cariñoso en él brazo, o un abrazo rápido. Sonríe con tus ojos y felicitalos por algo. Pídele a Dios que ponga la oportunidad perfecta para que puedas decir algo amable, y sincero.

Están crecidos. Pueda que leas esto y pienses que es muy tarde porque tus hijos están grandes. No, nunca es muy tarde para demostrar amor. Comienza a amar a tus hijos grandes. Comienza con tus palabras. Suenan amables, amorosas? Diles con un abrazo cariñoso y con un “te amo”, sin importar su edad.

Arrepentimientos. Has cometido errores, o tienes arrepentimientos sobre tu paternidad? Has compartido estos sentimientos con tus hijos adultos? Es humillante, pero tiene su recompensa. “El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido.” (Prov. 29:23). Si tu familia necesita sanidad, debes orar por los demás, para que seas sanado. “Por eso, confiesense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.” (Santiago 5:16).

Ora por una oportunidad, por las palabras correctas y para que él corazón de tu hijo adulto sea abierto a escuchar. Prepárate para escuchar sus heridas. Dios nos dice “Más resiste el hermano ofendido que una ciudad amurallada; los litigios son como cerrojos de ciudadela.” (Prov. 18:19). Pero no pierdas la esperanza. Proverbios 10:12 dice “El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.” y 1 de Pedro 4:8 dice “Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados.”. Asegúrate de aceptar toda responsabilidad.

Parte 2: Disciplina

Nuestro Fundamento Debe Ser Su Palabra

Para enseñar, para reprender, para corregir, para entrenar. Se refiere a la disciplina unas 90 veces en él Antiguo Testamento cuando Dios disciplina a Sus hijos y cuando los hijos de Dios disciplinan a sus propios hijos. La disciplina se encuentra 36 veces en Proverbios, casi siempre refiriéndose a la relación padre e hijo. Si queremos ser hábiles en la educación de los hijos, debemos leer y marcar lo versículos en Proverbios como nuestro fundamento para educar a nuestros hijos. “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.” (2 Timoteo 3:16-17). Como veremos en los siguientes versículos, la disciplina es una herramienta para restaurar y no para condenar, para traer a una persona de vuelta a su lugar espiritual.

Para saber qué hay en su corazón. La disciplina no siempre denota dolor o decepción. Como padres, debemos vivir vidas disciplinadas para poder disciplinar a nuestros hijos. Debemos estar determinados a ganar cada conflicto con nuestro auto-control y no rendirnos o ignorar él comportamiento o actitud. “...En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, gentileza, autocontrol; Contra tales cosas no hay ley” (Gal. 5:22). Has sido negligente con tu disciplina porque en realidad no quieres molestarte? “... Dios se retiró de Ezequías para probarlo y descubrir todo lo que había en su corazón.” (2 Cor. 32:31).

¿Qué te ha alejado de seguir la Palabra de Dios?

Él no conocer las Escrituras. Es nuestra responsabilidad conocer la Escritura lo suficiente para no ser engañados. “Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.” (2 Tim. 2:15).

Para que no se pierda. La falta de introducción adecuada a la Palabra de Dios en nuestra escuela dominical o desde él púlpito ha resultado en la repercusión de masas de niños rebeldes. “Morirá por su falta de disciplina; perecerá por su gran insensatez.” (Prov. 5:23).

Falta de conocimiento. Nos falta el conocimiento correcto para entrenar y disciplinar a nuestros hijos. Por lo tanto “pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.” (Oseas 4:6).

Desviado a la discusión infructuosa. Muchos Cristianos siguen a los “expertos” más populares de sus tiempos. Sin embargo, se nos dice en la Escritura que no debemos prestarles atención “ te encargué que … les ordenaras a algunos supuestos maestros que dejen de enseñar doctrinas falsas y de prestar atención a leyendas y genealogías interminables. Algunos se han desviado de esa línea de conducta y se han enredado en discusiones inútiles...” (1 Tim. 1:3).

Mitos. Se nos dice que buscaremos lo que “queremos” escuchar. “Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos.” (2 Tim. 4:3-4). ¿Cuáles son los mitos más populares que prevalecen en los libros Cristianos y son teorías aceptadas dentro de la disciplina Cristiana?

Él niño de “fuerte voluntad.” Cuando buscamos en las Escrituras, encontrarás que Dios no hace distinción entre tipos de personalidad como voluntad fuerte, melancólico, león, etc. Cuando está disciplinando, entrenado o enseñando a Sus hijos. Ciertamente, un niño que no se doblega aún siendo corregido debe ser tratado con cuidado, no sea que descuidemos la Palabra de Dios. Debemos ser cuidadosos y resistir él agregar a la Palabra de Dios. “No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del Señor su Dios.” (Deut. 4:2).

Otra cosa que se nos ha dicho erróneamente es él no quebrantar él “espíritu” del niño. Pero, el propósito del castigo es el de destruir el “espíritu” de rebeldía. Si le dices al niño que no haga algo y lo hace, debes castigar la rebeldía. Amenazar no destruirá el “espíritu” de rebeldía. De hecho, el amenazar constantemente solamente intensificará el espíritu de rebeldía. Debes castigar con la vara. Nunca “amenazar”. Siempre debes hablar claro y llevar a cabo él castigo que habías advertido. Si no lo haces, le estás mintiendo a tu hijo! “La necedad es parte del corazón juvenil,  pero la vara de la disciplina la corrige.” (Prov. 22:15).

Desobediencia deliberada. Otra idea equivocada se encuentra en libros populares sobre disciplina es que debemos castigar solamente la “desobediencia deliberada.” Pero, claramente encontramos en la Escritura que esta no es la Verdad. La “necedad” también llaman a castigo -por ejemplo, cuando un niño se olvida de hacer cosas que se le dicen que haga. “La necedad es parte del corazón juvenil, pero la vara de la disciplina la corrige.” (Prov. 22:15). Pero por qué abrazamos algo que es falso y no se encuentra en la Escritura? Podría ser que queremos escuchar algo falso sobre cómo educamos a nuestros hijos? Podría ser miedo?

Él miedo al hombre es una trampa. Pero si disciplinamos de la manera en que nos dice la Escritura, entonces, qué hay con él abuso infantil? De nuevo, veamos a la Escritura para encontrar la Verdad. “Temer a los hombres resulta una trampa, pero el que confía en el Señor sale bien librado.” (Prov. 29:25).

No temas la reprensión del hombre. ¿Qué podría decir la gente (familiares o amigos)? “Escúchenme, ustedes que conocen lo que es recto; pueblo que lleva mi ley en su corazón: No teman el reproche de los hombres, ni se desalienten por sus insultos” (Isa. 51:7). (Insultos se define como ataques verbales. Reproche se define como culpar, agredir, o desacreditar.) Entonces no nos debemos preocupar por ataques verbales o gente intentando desacreditarnos. “Tú, hijo de hombre, no tengas miedo de ellos ni de sus palabras, por más que estés en medio de cardos y espinas, y vivas rodeado de escorpiones. No temas por lo que digan, ni te sientas atemorizado, porque son un pueblo obstinado.” (Ezeq. 2:6).

No agregues a Sus Palabras. Esquiva las “teorias” y “técnicas” de corrección del mundo de hoy -por ejemplo “tiempo fuera”, “castigos” o remover privilegios etc. - en lugar de usar la vara. “No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y te exponga como a un mentiroso.” (Prov. 30:6).

A Su manera. Haz un compromiso con Dios, de que seguirás Sus caminos sin importar lo que diga él mundo.

La Verdad sobre la Disciplina

Veamos referencias específicas en la Escritura por sabiduría:

Cuando corriges a tu hijo le demuestra que lo amas. “No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo.” (Prov. 13:24). Les he explicado a mis hijos que yo no disciplino a los hijos de nadie más que a los míos. Esto es porque los amo de la misma manera en que nuestro Padre Celestial los ama y Él sólo disciplina a los Suyos. “Porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo.” (Heb. 12:6).

Él tiempo de castigar es al principio. No esperes para recuperar a tu hijo de sus caminos equivocados. “Corrige a tu hijo mientras aún hay esperanza.” (Prov. 19:18). La Nueva Traducción Viviente dice “Disciplina a tus hijos mientras haya esperanza; de lo contrario, arruinaría sus vidas.” Esto significa que es al principio de sus vidas y al principio de su desobediencia. Sin embargo, te sorprendería lo que un niño pequeño es capaz de comprender. La cosa más dura de romper es al comportamiento de un niño (o su actitud) que se les ha dejado disfrutar. Es hora de detenerte y castigar él mal comportamiento desde la primera vez.

Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción. Podemos ver que no podemos la “voluntad” del niño, pero debemos romper el “espíritu” de rebeldía. Pero cómo podemos saber si es la voluntad o el espíritu que ha cedido? Si el niño exhibe algún tipo de enojo, resentimiento, o sarcasmo tras el castigo, significa que el espíritu de rebeldía sigue ahí! “El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.” (Proverbios 1:7). La rebeldía se opone a la autoridad y por lo tanto a Dios.

No morirá. El Dolor temporal sirve para el cambio permanente de carácter. Quien es más fuerte y más determinado, tú o tu hijo? “No dejes de disciplinar a tus hijos; la vara de castigo no los matará.” (Prov. 23:13). En la vida debemos enfrentarnos al dolor “por una temporada” para disfrutar de lo que Dios quiere darnos para la vida.

Cuales son los beneficios de disciplinar a los hijos apropiadamente? Los beneficios verdaderos del castigo son espirituales. “Dale unos buenos azotes, y así lo librarás del sepulcro.” La Traducción Viviente dice “La disciplina física bien puede salvarlos de la muerte.” (Prov. 23:14).

De nuevo, cuando castigas a tu hijo, le demuestras que lo amas. “No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo.” (Prov. 13:24).

Él propósito del castigo es él de redirigir la vida. “El látigo es para los caballos, el freno para los asnos, y el garrote para la espalda del necio.” (Prov. 26:3). No uses un látigo porque tu hijo no es un caballo, ni un cinturón porque tu hijo no es un burro.  Para seguir a la Escritura debemos usar la vara que es de “madera” en la retaguardia. Hemos usado una paleta que ha traído verdadero arrepentimiento. “La vara de la disciplina imparte sabiduría, pero el hijo malcriado avergüenza a su madre.” (Prov. 29:15). Evitar el castigo eventualmente traerá vergüenza a la madre. Todas las Escrituras son claras en cuanto al castigo: la vara es lo único que “cura” la rebeldía. Otras “técnicas” pueden ser aplicadas tras usar la vara, pero casi no son necesarias y deben usarse con cuidado.

El ministerio de la reconciliación. “Estas castigado!” Muchos padres creen y practican el método de castigo. Durante cierto periodo de tiempo el niño estará en la “casa del perro”, por decirlo así. Pero esto no está en la Escritura. Debemos aplicar el castigo físico (la vara) y luego entrenarlos para pedir perdon. Pero tenemos que perdonarlos! “Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.” (2 Cor. 5:18-19)

Perdona y consuela. Demuestra tu amor por ellos después. “... perdonarlo y consolarlo, Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría. Por lo tanto, le insto a reafirmar su amor por él” (2 Cor. 2:6).

Aplicando la Vara

Amarlo es disciplinarlo. Amas a tu hijo lo suficiente como para aplicar la vara? “Corrige a tu hijo mientras aún hay esperanza; no te hagas cómplice de su muerte.” (Prov. 19:18). “No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo.” (Prov. 13:24). Y, “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete.” (Apoc. 3:19).

Muchos padres dejan que sus hijos sean desobedientes porque no les dicen que es lo que se espera de ellos y no creen que sea “justo” aplicar la vara. En lugar de ello, ellos advierten y siguen advirtiendo. Cuando les dices a tus hijos lo que deben y no deben hacer, debes ver si hay alguna referencia sobre tu enseñanza en la Biblia. Si hay una Escritura en especial que se aplique, entonces abre la Biblia y leela (o ellos) en voz alta. Padres, esta es una buena razón para conocer la Palabra!

Tu meta al utilizar la vara (o una paleta) es que tu hijo asocie el pecado con el dolor. Lo que es más importante es que el niño sepa, a través de tus acciones, que no estas enojado con él, sino que odias el pecado. Que no es este el mismo patrón que utiliza nuestro Padre celestial con nosotros? Dios nos disciplina pero nunca deja de amarnos.

Cuando llamas a tu hijo, y él escoge no obedecer, simplemente camina hacia él y golpealo detrás de su pierna para que se mueva. Cuando se le dice a un niño que no pida algo de beber ni nada más cuando se le ha puesto en la cama, es tan simple como entrar, bajar las cobijas y aplicar la paleta. Luego agáchate y besalo y dile gentil y cariñosamente que no lo vuelva a hacer. Cuando a dos niños se les dice que no peleen, es tan simple como ir hacia ellos y aplicar la paleta con cada uno. No hay necesidad de gritar, enojarse o explicar!

Si parecen asombrados, puede que tengas que explicar después de que hayas aplicado la vara. Hay muchos padres que pierden el tiempo debatiendo con sus hijos. Padres, su família no es una democracia. Dios en Su infinita sabiduría creó una línea de autoridade para un propósito. No quebrante su autoridade con discusiones verbales con sus hijos. Y no esperes a estar enojado. “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.” (Prov. 17:22). Si esperas, esperando que vengan y obedezcan, o paren lo que están haciendo, entonces hay una buena probabilidad de que te enojes, Pero, si en lugar de ello, aplicas la vara (o una paleta) esto trae dolor sin esperar, y puedas mantener tu semblante alegre.

Su tristeza los llevó al arrepentimiento. El uso de la vara sirve para traer obediencia y arrepentimiento. “Sin embargo, ahora me alegro, no porque se hayan entristecido, sino porque su tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos perjudicado.” (2 Cor. 7:9). “Dale unos buenos azotes, y así lo librarás del sepulcro.” (Prov. 23:14). Si en este punto quieres decirme que tus hijos no responden a la paleta o a cualquier otro tipo de corrección física- entonces no los estas aplicando lo suficiente! Simplemente debes asegurarte de que les duela.

Muchos padres temen un daño permanente, o tienen miedo de que puedan convertirse en abusadores. Todo lo que un niño necesita es sentir los “efectos” de la vara una vez para que ellos respeten la paleta y a sus padres. El abuso nace de la ira. Si tu “cortas de raíz” cada vez, en lugar de ignorar el comportamiento inapropiado, entonces nunca llegaras al punto de abuso. Para cuando el niño ha terminado con la paciencia de sus padres (porque todos los métodos no funcionan), entonces el padre agotado responde perdiendo el control.

De lo que hay en el corazón habla la boca. A veces es importante pedir por un “Lo siento, por favor perdóname por…” ya que “El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber.” (Prov. 16:23). “El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.” (Lucas 6:45). Esto debe ser sincero y sin resentimiento o enojo. Si el niño se revela ante sus autoridad al rehusarse a obedecer tu demanda con el corazón correcto, entonces repite los azotes hasta que sientan los “efectos”.

Con la frente en alto. Debes poder ver verdadero arrepentimiento “...Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo. Entonces el Señor le dijo: ‘¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo?  Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero, si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo.’” (Gen. 4:5-7).  Si estás muy asustado para llevar esto a cabo, y permites su enojo hacia ti como su autoridad, algun dia encontraras que su amargura hacia ti destruirá su relación.

Perdona y consuela. Cuando tienes un hijo cuyo espíritu rebelde es roto, entonces reafirma tu amor por él, verbalmente y físicamente. Abrázalo o siéntalo en tu regazo, si no está muy crecido o muy pesado. “Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él.” (2 Cor. 2:8). “Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría.  Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza.” (2 Cor. 2:6-7). En este punto, no debe haber necesidad de que los “castigues”, ni los “envíes a su cuarto” o “les quites sus privilegios” ni ningún otro medio de castigo.

Reafirma tu amor por el. Luego de utilizar la vara en tu hijo, asegúrate de demostrar tu amor por el. “Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él.” (2 Cor. 2:8). Nunca corrigas o administres la “vara” en frente de aquellos fuera de tu familia inmediata. Nunca debemos avergonzar a nuestros hijos mientras también avergonzamos a los que lo ven. “Hagan todo con amor.” (1 Cor. 16:14). “Al sabio de corazón se le llama inteligente; los labios convincentes promueven el saber” (Prov. 16:21). El amor es un fundamento importante que debes demostrarcelo a tus hijos. “Debes hacerlo así para que el amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera.” (1 Tim. 1:5). Asegúrate de que tu actitud hacia ellos confirme que todo está perdonado y olvidado.

Advertencia: Si tu esposa ha hecho lo que debe, al ir por los pasos correctos de la corrección, entonces no debería haber necesidad de castigar una segunda vez- “cuando su padre llegue a casa.” Si tu esposa quiere que estés al tanto de un problema que ha ocurrido durante el día, entonces que sea en privado. Hasta en nuestro sistema de leyes no se permite que nadie sea enjuiciado dos veces por el mismo crimen!

Felicidad y tranquilidad. La Palabra de Dios es verdad. Confías en Él, o confías en el consejo del mundo o las advertencias del mundo? “Disciplina a tu hijo, y te traerá tranquilidad; te dará muchas satisfacciones.” (Prov. 29:17).

Haz un Compromiso

No esperes demasiado. Comienza a entrenar y disciplinar a tus hijos cuando son pequeños. No esperes a corregir su mal comportamiento. Muévete y entra en acción cuando él comience a desobedecer o con mala actitud. 

Autor de la rebeldia. Recuerda que el autor de la rebeldía es satanás. Dios es el autor de la disciplina y autoridad. A quién vas a servir? A quién servirá tu hijo?

Enseña respeto. La disciplina enseña respeto para ti y hacia todas las autoridades. Además, la falta de corrección enseña falta de respeto hacia ti y hacia las autoridades.

Confiesa tus pecados. La corrección parental es solamente temporal; sólo tienes unos pocos años! Entonces comienza temprano mientras la arcilla es suave. Si esperas hasta que sean adolescentes, necesitarás un martillo para romper todo ese concreto. Si tus hijos crecen y no los has disciplinado o entrenado bíblicamente, entonces probablemente tuviste mucha angustia y muchas noches sin dormir. Tu consuelo está en la oración! Dios es un Dios de milagros. Confiesa tu falta de obediencia a Sus Palabras y Sus caminos a tu hijo adulto. “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.” (Santiago 5:16).

Energía y compromiso. Tomará energía y compromiso de tu parte, pero los resultados valen la pena! Ora ahora u ora después!

Parte 3: Entrenamiento

Criar a un hijo para ser un adulto piadoso requiere más que solo disciplina- requiere entrenamiento. “Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.” (Prov. 22:6). Este versículo dice que los entrenemos en el camino que deben ir, no en que no deben ir. Muchas veces pasamos el tiempo diciéndole a nuestro hijo “no” o lo que no debe hacer, en lugar de usar el tiempo para entrenar. Al seguir la Palabra de Dios, vas a prevenir la necesidad de mucha disciplina. Entrena a tus hijos en lo que deben hacer!

Falta de conocimiento. La Escritura nos dice, “ pues por falta de conocimiento mi pueblo ha sido destruido.” (Oseas 4:6). Están tus hijos siendo destruidos porque les falta conocimiento de lo que deben hacer?

Lo que un hombre siembra. Enviamos a nuestros hijos a la escuela o a la escuela dominical para que obtengan conocimiento, pero Dios nos lo dio a nosotros. Están aprendiendo lo que nosotros les enseñamos, si nos tomáramos el tiempo? “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.” (Gal. 6:7).

El camino correcto. Si no los entrenamos y disciplinamos, podemos decir esto?: “Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.” (Prov. 22:6).

Dejar atrás las cosas de niños. Por lo tanto, si queremos reclamar la promesa de Proverbios 22:6, debemos enseñar y entrenar a nuestros hijos. Ayudarlos a dejar atrás las cosas de niños mientras crecen hacia la adultez. “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; cuando llegué a ser adulto, dejé atrás las cosas de niño.” (1 Corintios 13:11). Pero esto solo puede ser logrado si nosotros, como cabeza de nuestro hogar, hemos dejado atrás las cosas de niños. Muchas mujeres se quejan de que ellas son las únicas adultas en el hogar. Tu esposa se siente así también?

Diligencia

Enséñales a trabajar con diligencia. La diligencia es entusiasmo, gozo, emoción, deleite, devoción y fervor. Ayuda a tu hijo a aprender buena ética de trabajo. Dale tareas que deban hacer todos los días. Los padres que solo tienen uno o dos hijos muchas veces no requieren que sus hijos ayuden con los oficios domésticos o trabajar en el jardín. Al no enseñarles a hacer “su” parte, estarás comprometiendo grandemente el futuro de tus hijos.

Querido y necesario. Cuando requieres la ayuda de un hijo esto le demuestra al niño que él es querido y necesario. Hay un capítulo en Trabajadoras en Casa: Aprovechando tu Tiempo que ayudará a tu esposa (con tu apoyo) a implementar un sistema con tus hijos que ha mantenido nuestro hogar en orden por años!

Responsabilidad! El trabajo les enseña a apreciar lo que tienen y en su lugar les enseña responsabilidad! Si se ganan lo que tienen, entonces lo cuidarán y apreciarán lo que Dios les de en el futuro. Les pedimos a nuestros hijos que paguen por sus uniformes de deportes o sus tarifas de registro, retenedores de ortodoncia, y muchas de sus prendas de vestir.

Trabajo Remunerado

Empleos. Emplea a tus hijos al hacer trabajos disponibles para que ellos ganen dinero. Estos deben ser sobre y extra de sus tareas normales.

Cuando son muy pequeños. Comienza por buscar en tu casa cosas que puedan hacer. No debes esperar hasta que estén muy grandes; comienza cuando estan pequeños. Nosotros les pagamos a nuestros hijos pequeños con regalos o privilegios o solamente 25 centavos por su trabajo. 

Afuera. Después, mientras ellos crecen, pueden comenzar a trabajar en el jardín, en el garage, o en el auto. Afuera es el siguiente paso después de que hayan dominado las responsabilidades que tienen en casa.

El vecindario. Finalmente, después de haberse graduado del trabajo tanto de afuera como de adentro y trabajen bien, están listos para trabajar por el vecindario. Pueden lavar autos, hacer trabajo de jardín, alimentar animales, sacar basureros a la calle, y ayudar a las señoras mayores con sus quehaceres. Como su padre, busca por las necesidades que hay en el vecindario.

Nota: Asegurate que ayudarte o ayudar a un vecino no siempre es por dinero—ellos deben ayudarte a ti, a las viudas y a los pobres.

Dinero que se han ganado. ¿Qué hacen con el dinero que ellos se han ganado? Es importante que no te detengas con el proceso instruccional cuando ellos hayan ganado dinero. Debes instruirlos en cómo gastarlo sabiamente.

Deseos de los niños. Lo peor que puedes hacer es proveer todas los deseos de tus hijos. También, no reemplaces las cosas que ellos han perdido o dañado, o que han sido robadas—si fue causado por su irresponsabilidad. 

Llevado hacia la adultez. Cuando les enseñas qué hacer con el dinero que se han ganado ahora es algo que lo llevaran hacia la adultez. Quieres que ellos se apoyen en ti cuando estén afuera y supuestamente por su cuenta?

Dios suple todas nuestras necesidades. El primer diezmo! Enséñales a tus hijos que Dios suple todas tus necesidades. Dios solamente nos pide que le demos el 10% y podemos conservar el 90%! Pídeles a tus hijos que diezmen de todo el dinero que hayan ganado.

Ahorra el 10 por ciento. Ahorra! Enséñale a tu hijo a ahorrar el siguiente 10%.

Futuras necesidades. Lo siguiente que deben pagar son sus necesidades. Ve hacia su futuras necesidades como se menciona anteriormente (equipo, ropa) o posiblemente un regalo de cumpleanos, un regalo del día de la Madre, etc.

Enseña a comprar sabiamente. Por último, el niño puede gastar en sus “deseos.” La precaución aquí es enseñar a comprar sabiamente.

Su propio dinero. No permitas juguetes, juegos, o libros que han tenido mala infuencia en tu hijo, solo porque está usando su “propio” dinero. Tampoco permitas que compren ropa rebelde (cosas que tu no comprarias para ellos), solo porque es su dinero.

Organización

Enséñales organización. Debes entrenar a tus hijos a ser organizados, pero no puedes enseñar lo que tú mismo no has aprendido! La madre de Erin, que Dios la bendiga, era la persona más desorganizada que he conocido. Cuando Erin y yo nos casamos, ella no tenía idea de como organizar nuestro hogar. Si tu esposa tiene problemas en esta área, hay esperanza. Erin escribió muchos de sus métodos para mantener nuestra casa y familia (de nueve) organizada- mientras enseñaba en casa, escribía y me ayudaba con mi negocio. Compra una copia de Trabajadoras en Casa: Aprovechando el Tiempo para tu esposa.

De cualquier manera que les guste. Sé diligente en que tus hijos mantengan sus cuartos en orden. Muchos padres piensan que porque es “su habitación” ellos pueden mantenerlo como a ellos les guste, mientras que la puerta esté cerrada. No creo que seas muy popular con tu nuera cuando tu hijo mantenga su casa de la misma manera que se le permitió tener su habitación!

Cautela: Ten cuidado de no dejar que tus hijos adquieran “actitudes territoriales” en cuando a sus habitaciones y sus cosas. Debes enseñarles y exhibir a tus hijos que ellos “no son dueños de nada”. Somos administradores sobre lo que Dios nos ha dado.

Cómo hacerlo. Enséñales a hacer todas las tareas que se les pide que hagan.

Bien hecho. Trabaja junto a tu hijo al principio. Después, cuando hayan dominado la habilidad, revisa periódicamente su trabajo para asegurarte de que está bien hecho.

Todo es maravilloso. Muchos expertos nos dicen que dañaremos la autoestima de nuestros hijos si no les decimos que “todo es maravilloso” (y cuando ellos hayan salido de su cuarto entonces podemos “arreglar” lo que no hicieron o hicieron mal). Los niños quieren y necesitan la verdad de nosotros. No tengas miedo de corregirlos. Sólo asegúrate de que sea motivado por el amor, y no un deseo de probar que han fallado.

Prepararse por adelantado. Enséñales a prepararse por adelantado al elegir su ropa para el día siguiente, empacar sus bolsas deportivas después de que su ropa esté limpia y seca, y colocando cosas cerca de la puerta para recogerlas cuando estén por salir. Descubrirás algunos tips sobre esto en Trabajadoras en Casa: Aprovechando tu Tiempo.

Tareas de Hogar

Muchos hombres piensan que sus hijos no deben hacer tareas del hogar y ni siquiera hacer sus camas! Evita esta noción y permite que tu esposa los use para aliviar su carga. Esto les enseñará a tus hijos a tomar órdenes y a cumplirlas. En la fuerza militar, los hombres hacen sus propias literas, para aprender a cuidarse solos y a quienes comparten su alojamiento.

Baja tus expectativas. Cuando trabajas con niños, lo que más se necesita es la paciencia, junto con expectativas más bajas de las que podamos tener para nosotros mismos.

Invierte en el futuro. Puede que sea más fácil ahora el hacer todo por ti mismo, pero, al entrenar a tus hijos, estás haciendo una inversión en el futuro- el tuyo y el de tus hijos.

No limpies tras ellos. Enséñales a mantener tu casa limpia y ordenada. Llámalos (a su cuarto o dentro de la casa) cuando hayan dejado algo fuera de lugar. No limpies tras ellos!

Niños en la cocina. Puede que sea de ayuda el que ellos asistan a tu esposa en la cocina. Precaución: No envíes niños a la cocina cuando la cena se atrase o cuando estés esperando invitados—pues será difícil para tu esposa ser paciente!

Entrena a tus hombrecitos. Entrena a tus hijos varones a hacer la lavandería. El trabajo del hogar no es sólo para las mujeres, ya que muchos hombres viven solos antes de casarse. Es terrible cuando los padres no han entrenado a sus hombres jóvenes. Tu nuera te amará cuando tenga su primer bebé y su esposo es capaz de mantener el hogar limpio y la lavandería hecha. Los niños de 9 o 10 años pueden aprender a hacer esto fácilmente. Si esperas hasta que estén en sus años adolescentes, entonces has esperado demasiado.

Sugerencia: No utilices el término “adolescente” en tu vocabulario. Pues denota rebeldía. Ellos son “jóvenes” o “jovencitas”, y debes demandar que actúen como tal.

Espiritual

Háblales de Dios. Habla con tus hijos sobre Dios, tu Señor, y sobre cómo Él juega un papel en tu vida diaria. 

Oraciones diarias. Ora con ellos sobre sus necesidades y miedos. Pídeles que oren por tus necesidades, en especial durante algún problema familiar. Las oraciones diarias son el mejor remedio para las preocupaciones diarias. 

Comparte tus problemas. No les estás “demostrando ser religioso” cuando compartes tus problemas y cómo el Señor te ha ayudado a superarlos. No escondas todo por cuanto pasas como adulto, porque ellos no estarán preparados para la vida. Pero, al mismo tiempo, no les cuentes detalles que no deben saber cuando niños.

Precaución: Los niños tienen oídos y escuchan todo! Ten cuidado de lo que dices en su presencia y en especial ten cuidado cuando estés al teléfono. Tus hijos no son tus mejores amigos. Necesitan que seas paciente y que los protejas cuando están jóvenes! No les impartas miedo.

Dios responde oraciones. Utiliza un árbol de oración para demostrar cómo Dios responde a las oraciones. Encontrarás esto al final del capítulo 2, “Tu Primer Amor.”

Que vean tu alegría! Vive tu fe! Deja que vean tu alegría en el Señor! Otra cosas que Erin hizo con nuestros hijos pequeños cada día era que hacía que se pusieran la armadura de Dios. Ellos actuaban como que estuviesen poniendose cada pieza de armadura. Nuestros varones pequeños hacían su propia armadura con cascos y espadas. Ellos proclamaban con alta voz, “esta es mi espada del Espíritu- la Palabra de Dios!” “Estoy usando las sandalias de paz, para que pueda ser un pacificador cuando vea problemas!” “Este es mi escudo de la fe, para que pueda apagar los dardos de fuego del diablo cuando los dispare hacia mi!”

Guíalos hacia el Señor a una edad temprana. (No dejes esta bendición al maestro de la escuela Dominical o a alguien más.)

Escondiendo la Palabra de Dios en sus corazones. Haz que memoricen Escrituras todos los días. Al esconder la Palabra de Dios en sus corazones, ellos tendrán el fundamento que necesitan para un carácter piadoso. Descubrirás algunos tips sobre memorización Bíblica en Trabajadoras en Casa: Aprovechando tu Tiempo.

Disciplinando y entrenando. Al seguir la palabra de Dios al disciplinar, entrenar y corregir a tus hijos, estás estableciendo un ejemplo para que ellos hagan lo mismo con tus nietos.

Respeto

“Honra a tu madre y a tu padre” (Efesios 6:1). Esta debería ser la primera Escritura que cada niño debe memorizar a la edad de dos o tres años de edad.

Siguen tu ejemplo. Ten cuidado sobre cómo hablas sobre tus padres en frente de tus hijos; tus hijos seguirán tu ejemplo. Asegúrate de tratar y hablarles a tus padres de la manera en que quieres ser tratado cuando seas mayor.

Glorificar a niños irrespetuosos. No permitas que tus hijos sean irrespetuosos hacia otros adultos. Si permites televisión en tu casa, los estás entrenando a ser rebeldes. Falta de respeto por los adultos está siendo enfatizado en todas las comedias y películas que ven. Es muy popular estos días  el glorificar a estos niños irrespetuosos.

Malas contestaciones. Permites que tus hijos te respondan mal? Si responden otra cosa que no sea “Sí señora” o “Sí señor” entonces están respondiendo mal. Nunca permitas que tus hijos te hablen de esa manera.

Cuántas veces debes llamarlos para que vengan? Nunca los llames dos veces. Los niños saben cuántas veces estás dispuesta a llamarlos. Cada niño espera para venir hasta justo antes de que tú “explotes.”

Aquí voy! Enséñales a responder a tu primer llamado con “Aquí voy!” Esto comienza por enseñarles a tus niños a decir, “Aquí voy, papi” y luego tomar su mano y traerlo hacia ti, elogiándolo en el camino.

Sin poder caminar de repente. Si se sienten “débiles en las rodillas” y que no puedan caminar de repente, se llevan un pequeño golpe en la pierna.

Que venga por sí mismo. Para cuando pueden decir las palabras “aquí vengo, papi”, ya pueden pensar que es su idea, y pueden venir por sí solos.

Eres muy holgazán? No los llames si eres muy holgazán para levantarte para ir por ellos después de tu primera llamada. Recuerda que la obediencia que tarda es desobediencia!

Testimonio: “Le estaba comentando a mis amigos el fin de semana que estoy trabajando con mis hijos en que me obedezcan inmediatamente, sin esperar que se les diga una segunda vez. Mi amigo honestamente no podía ver por qué era tan importante, yo admití que a veces yo les daba una segunda oportunidad. Dentro de unos cuantos días de haberle dicho esto, Evan (mi hijo de dos años) puso un centavo en el reproductor de CD en el auto y causó un corto circuito - se quemaron las luces del tablero y me detuvieron porque no me había dado cuenta de que las luces traseras también se habían quemado! Cuando vi lo que estaba apunto de hacer le dije que ‘no’ y él me vio, probablemente para ver si yo iba en serio o no… cosa que tal vez no vio en mi, porque él puso la moneda de inmediato. Esto me hizo entender que es muy importante que los niños sepan obedecer la primera vez. Lecciones costosas, pero alabo a Dios por hacerlo tan obvio que no podía ignorarlo!”

Basar cada lección en la Escritura. No hables mal de otros, y no lo toleres de tus hijos. Mi esposa y yo siempre tratamos de basar cada lección en la Escritura. Hay muchas Escrituras sobre calumnias.

Demuestra respeto. Muestra respeto por las pertenencias y propiedades de los demás. Invertir en otros demostrá esto.

Modales

Presentándose a sí mismos. Enséñales a tus hijos a ser amables y presentarse a sí mismo. Haz que digan “gusto de conocerte” con una sonrisa (y un apretón de manos para los varones).

Modales adecuados al teléfono. Enséñales modales adecuados para el teléfono. Haz que se identifiquen a sí mismos y que pregunten “quién llama, por favor?” Luego enséñales a cubrir el teléfono, o ir hacia ti—pero que nunca griten por ti!

Hacer contacto visual. Mire a sus hijos a los ojos para que aprendan a hacer lo mismo. Si su hijo no hace contacto visual al hablar, puede afectar la forma en que otros perciben su sinceridad.

Permites que tus hijos te interrumpan? Alientas las interrupciones al permitir que tus hijos obtengan lo que quieran cuando te interrumpen? Nunca permitas que te interrumpan cuando otros están hablando. Quédate quieto. Enséñales a quedarse quietos junto a ti. Después de una espera corta, excúsate y preguntales lo que necesitan.

Vete y regresa. Si te interrumpen, haz que se vayan y regresen y hagan lo que les has pedido—una y otra vez si es necesario! Y no escuches lo que quieren o estarás engendrando interrupciones!

Una actitud adecuada para toda la vida. No uses la frase “Mientras estés en mi casa yo…” Tu meta debe ser el desarrollar personas piadosas en ellos. Buen comportamiento y una buena actitud para toda la vida. Es importante desarrollar el carácter de tus hijos, no solamente suprimir sus respuestas carnales.

No lo hagas. Nunca hables mal de tus hijos! No los llames malcriados o algo peor. No digas que no puedes esperar a que vayan a la escuela y crezcan. Cosecharás lo que has sembrado. La misma actitud vendrá hacia ti después.

Educación en Casa

Muchas personas piensan que es extraño educar a los hijos en casa. El Señor sabe que no es solamente un compromiso sino una convicción. Estas son nuestras razones por las que educamos a nuestro hijos en casa. Si no estás educando a tus hijos en casa, espero que cuando leas esto sientas que es algo por lo que te gustaría orar y discutir con tu esposa.

Y debes enseñarles diligentemente. Dios te dio a tus hijos para que los entrenes hasta que sean adultos. Como adultos, deben saber, entre otras cosas espirituales, a leer, escribir y matemática. Solamente necesitamos ver las noticias, leer el periódico u hojear una revista para ver que los que se gradúan de secundaria no pueden hacer estas cosas básicas. Las grandes compañías ahora gastan mucho dinero para enseñarles habilidades remediales a nuestros jóvenes adultos de la nación porque no aprendieron lo básico en sus doce o más años de escuela. “Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.” (Deut. 6:7).

Dios les dio conocimiento e inteligencia. Pasas años enseñándole moral y sabiduría a este niño, y luego la escuela deshace todo lo que se le ha enseñado. Para colmo, ellos vuelven a tu hijo en tu contra y contra sus compañeros. Daniel nunca pudo haberse establecido si sus padres no lo hubieran entrenado desde niño. Declaramos esta Escritura en Daniel 1:17 que dice: “A estos cuatro jóvenes (Daniel, Ananías, Misael y Azarías) Dios los dotó de sabiduría e inteligencia para entender toda clase de literatura y ciencia. Además, Daniel podía entender toda visión y todo sueño.”

Decídete. Como en todas las promesas, hay condiciones que deben ser cumplidas. La condición de Dios, que estos jóvenes cumplieron, era que permanecieran puros. “Pero Daniel decidió no contaminarse con la comida y el vino del rey, así que le pidió al jefe de oficiales que no lo obligara a contaminarse…” (Daniel 1:8). Si mantenemos a nuestros hijos puros como los padres de estos jóvenes, entonces podemos confiar en que Dios les dará todo lo que necesiten. 

Hazte estas preguntas: Si tus hijos están rodeados de maldad, se mantendrán puros? ¿Es el conocimiento del mundo más importante que la condición de sus almas? ¿Quieres que tus hijos aprendan una religión diferente? El humanismo secular se enseña en las escuelas públicas y se mezcla con cada materia que toman. “Te quitaré de los labios el nombre de tus falsos dioses” (Oseas 2:17).

Nuestros días. Has comparado cuánto tiempo pasan tus hijos en la escuela con el tiempo que pasan en casa contigo y su madre y sus hermanos? “Nuestros días sobre la tierra son solo una sombra…” (1 Cron. 29:15).

Un amigo del mundo es un enemigo de Dios. Quieres que sus compañeros ocupen el primer lugar en sus vidas? Quieres que sus compañeros sean las personas más importantes a complacer? No preferirías que y el Señor fueran primero en sus vidas? No quieres que ellos quieran complacer a Dios maś que a nadie? “Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.” (Santiago 4:4).

Da vergüenza hablar de esas cosas. Todos sabemos los problemas de la escuela: presión de los amigos, drogas, sexo, beber, y la violencia. No sólo están nuestros hijos expuestos a estos males, sino que las escuelas están educando a nuestros hijos sobre el mal! Les están enseñando sobre el sida, homosexualidad, anticonceptivos, acusar a sus padres por abuso, y la lista sigue. “ No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad… porque da vergüenza aún mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto.” (Efesios 5:11-12).

Aléjate. En lugar de ello, enséñales a “que se aparte del mal y hagan el bien” (1 Pedro 3:11). Nuestro hijo de cinco años Cooper, está aprendiendo a ser un caballero. Si Erin o alguna de sus hermanas se está cambiando, el se voltea y canta la canción de “Dixie”: “Apártate, apártate, apártate jovencito!”

Deja la presencia de un tonto. Obedezcamos la Palabra de Dios cuando Él dice “Manténte a distancia del necio, pues en sus labios no hallarás conocimiento.” (Prov. 14:7).

No sea que caiga. Te gustaría si tu esposa trabajara en un bar o en algún lugar donde reinara la inmoralidad, las drogas, la violencia y el alcohol? Cuánto podría ella “soportar” antes de que comenzara a afectarle? “Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer.” (1 Cor. 10:12).

Mala compañía corrompe la moral. Tus hijos tienen menos poder para resistir la mala compañía que un adulto. “No se dejen engañar: Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.” (1 Cor. 15:33).

Causa que uno tropiece. Si pones a tus hijos en un ambiente malo y que corrompe las buenas costumbres, podrías encontrar esta Escritura interesante: “Los tropiezos son inevitables, pero ¡ay de aquel que los ocasiona!  Más le valdría ser arrojado al mar con una piedra de molino atada al cuello que servir de tropiezo a uno solo de estos pequeños.” (Lucas 17:1-2).

Aquí hay algunos de los muchos beneficios de educar a tus hijos en casa:

Las enseñanzas de una madre. Ya que tu esposa es la maestra de tus hijos, puedes estar seguro de que ellos va a aprender todo lo que necesiten saber. Ella no está intentando enseñar a 30 niños, así que puede tomarse el tiempo de explicarle a cada niño lo que no comprenda. Ella no tendrá que ir a la siguiente lección hasta que ellos hayan dominado la habilidad anterior. Esta tutoría de uno en uno es un método en el cual todos los niños sobresalen. “... no abandones las enseñanzas de tu madre.” (Prov. 1:8).

La sabiduría entrará en tu corazón. Tus hijos aprenderán lo académico en lugar de perder el tiempo aprendiendo sobre métodos anticonceptivos, abuso infantil, reciclar o alabar a la “madre tierra.” Su tiempo será distribuido sabiamente. Ellos también tendrán las habilidades para ser líderes ya que Dios separa a quienes Él ha escogido para serlo, por ejemplo: Abraham, José, Moisés, Juan el Bautista, y Jesús. “la sabiduría vendrá a tu corazón, y el conocimiento te endulzará la vida.” (Prov. 2:10).

Busca primeramente el reino de Dios. Podrás poner la lectura Bíblica y la memorización en primer lugar. Si pones lo más importante en estas materias, entonces puedes reclamar esta escritura: “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6:33).

La cualidad incorruptible de un espíritu suave y apacible. Tu meta para con tus hijas debe ser diferente que las que tienes para tus hijos. Cada una de tus hijas debe ser capaz de enseñarle a sus propios hijos y ayudar a su esposo. Debes animarlas a que no persigan carreras, lo que puede perjudicar sus matrimonios. Enséñales a manejar un hogar, a cuidar de niños, a coser y a hacer de su hogar un ministerio. Usa proverbios 31 como tu guía. “¡Sean reconocidos sus logros y públicamente alabadas sus obras!” (Prov. 31:31). Pero lo más importante es que puedas guiar a tus hijas a “Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios.” (1 Pedro 3:4). Un espíritu suave y apacible solo se aprende del ejemplo de tu esposa.

Sin el espíritu. Mis metas para mis hijos son que sean poderosos en el espíritu, diligentes, y que tengan buena ética de trabajo. “como el cuerpo sin el espíritu está muerto” (Santiago 2:26).

Él te exaltará. Tanto tus hijas como tus hijos necesitan aprender a vivir sus vidas para el Señor. “Humíllense delante del Señor, y él los exaltará.” (Santiago 4:10).

Destruye el alma. La forma de dirigir las vidas de tus hijos, no es hacia la universidad o un buen trabajo que les dará mucho dinero. Una encuesta reportó que, de quienes dicen ser Cristianos (nuestros hijos) y han ido a la universidad (universidades seculares y cristianas), el 80% de ellos se alejaron de su fe! Padres, es un diploma universitario más importante que el alma de tu hijo? “No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.” (Mateo 10:28). La búsqueda de dinero no debe ser la meta. Todos nosotros debemos buscar al Señor para encontrar su “llamado” en las vidas de nuestros hijos.

Mi Dios suplirá. Muchas veces el “orgullo” de los padres es lo que los tienen enviando a sus hijos a la universidad. Ten cuidado con las universidades, en especial si son fuera de la ciudad. Puede que estés pagando para que tu hijo (o hija) impresionable se emocione por la lujuria y otros pecados como beber o las drogas. Jesús no se alejó de la autoridad de sus padres hasta que tenía 30 años!  Muchas malas enseñanzas han sido implantadas en las mentes de los jóvenes, hasta en las universidades Cristianas, y han dado “mal fruto” en la vida. Es interesante que Charles Darwin, el padre de la evolución, tenía un diploma en teología! “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.” (Filip. 4:19). Precaución: Erin ha aconsejado personalmente a mujeres cuyos esposos han aprendido algunas teorías inimaginables, y hasta perversas de sus profesores en universidades Cristianas.

Enumerar nuestros días. El beneficio más importante es el tiempo de “cantidad”, y no calidad, que pasas con tus hijos. Recuerdas que las personas mayores dicen “qué rápido pasa el tiempo,” y “disfruta a tus hijos mientras son pequeños”? Toma ese consejo, porque tienen razón. “Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría” (Salmos 90:12).

Beneficios de Educar en Casa

Niños bien portados. Tomarse el tiempo de desarrollar niños bien portados traerá elogios de otros en lugar de vergüenza. Tus hijos son testimonio para los demás, ya sea que estén contigo o solos. “Por sus frutos los conocerán.” (Mateo 7:16).

No tengo más alegría que esta. Si pasas más tiempo “disciplinando, enseñando, y entrenando”, habrá menos tiempo para corregir. Observa el mal comportamiento rápidamente. Recuerda que “la vara a tiempo salva vidas!” tendrás hijos que te ayudarán, y no serán cargas. Pero lo más importante es que serán fuertes en la fe. “Nada me produce más alegría que oír que mis hijos practican la verdad.” (3 Juan 1:4).

Amor fuerte. Si los amas lo suficiente como para entrenarlos desde temprano, no tendrás que usar el amor fuerte en ellos cuando sean adolescentes. El “amor fuerte” es lo que necesitan los padres que no disciplinaron ni entrenaron a sus hijos cuando eran pequeños. Tuvieron miedo de usar la vara porque no temieron la Palabra de Dios, sino que al hombre. Y si, recomendamos el “amor fuerte” para los adolescentes aunque no estamos de acuerdo con él en una relación matrimonial. Se espera que los padres castiguen y controlen a sus hijos; sin embargo, ni el esposo ni la esposa está en el deber de responder a las acciones de su cónyuge con nada más que amor y respeto.

Advertencia: El “amor fuerte” nunca debe usarse en tu esposa. Esto no es Bíblico y las consecuencias son desastrosas!

Amor y respeto por ti. Cuando amas, entrenas y disciplinas a tus hijos, ellos serán parte de tu vida aún después de haberse casado. Porque les habrás instruido amor y respeto hacia ti, ellos escogen estar cerca de ti cuando sean adultos.

Apoyarlos financieramente. Otra bendición es que tú no los estarás apoyando financieramente en su vida adulta si los has entrenado diligentemente en buenas éticas de trabajo.

Como Cristianos, hagamos un éxodo de las escuelas públicas y

retomemos a nuestros hijos por Jesucristo!

Compromiso personal: Amar, entrenar, enseñar, disciplinar y usar la vara con mis hijos con toda diligencia. “Basado en lo que he aprendido de la Palabra de Dios, me comprometo a seguir el plan de Dios para los padres que se encuentra en Proverbios. Siempre recordaré que estos niños son del Señor y me han sido confiados a mi. Debo entrenarlos y disciplinarlos en amor para que estén listos para servir a Dios y dispuestos a obedecerlo.”

Por favor escriba un DIARIO con el SEÑOR sobre lo que está aprendiendo cada día por los próximos 30 Días para “Curso 2: UHS "Un Hombre Sabio”. 

Cuanto más vierta su corazón en estos formularios, más Dios y nosotros podremos ayudarlo. Estos formularios de la lección se envían a su Equipo de Ministerio para que las lea y le ayuden a evaluar su progreso, ore por usted y más adelante, para que su Ministro de Compañerismo determine a quién elegir para su Compañera de Animo cuando comience la Reconstrucción.